Se practica una
incisión por detrás de la oreja,
llevando a cabo la remarcación y el
modelado del cartilago de la concha. Una
vez hemos conseguido marcar la forma de
los cartilagos se realiza la sutura de
piel, no dejando puntos enterrados para
evitar que se comporten como cuerpos
extraños.
La intervención es
sencilla con duración aproximada de una
hora. Se realiza con anestesia local y de
forma ambulatoria (sin pernoctar en
hospital). El paciente sale de quirófano
con un vendaje que llevará durante 2 ó 3
días, y que luego sustituirá por una
cinta medio compresiva. A los siete días
se quitan los puntos y el paciente puede
reiniciar su vida normal.
El resultado es excelente en la
mayoría de los casos y los complejos
desaparecerán. La intervención raramente
es problemática.