El volumen exagerado de
las mamas produce en muchas mujeres
problemas de tipo psicológico
(inseguridad, insatisfacción....) pero
también fisiológicos, como serían los
problemas de espalda (lesiones, dolor...)
que el exceso de peso conlleva. Pero es
que además el concepto social de la
estética de la mama va cambiando según
la moda: desde la delgadez extrema a la
figura curvilínea o incluso hacia la
imagen deportiva.
La
cirugía de reducción mamaria comenzó a
principios de siglo y no ha dejado de
evolucionar. Las primeras técnicas
consistían en una reducción de volumen
sin preocupación por la forma, pero con
los métodos quirúrgicos actuales se ha
conseguido obtener formas armoniosas a la
vez que estables de la mama.
De entre las muchas
técnicas aplicadas, en CIM - Clínica
Isabel Moreno pretendemos conseguir la
forma y volumen adecuados, con una
cicatriz mínima. El marcaje de la
mama se hace empleando el Patrón de Wise.
Las incisiones se realizan alrededor del
borde de la areola y en la vertical
inferior, llegando al pliegue
inframamario. El resultado final es una
pequeña cicatriz alrededor de la areola y
una pequeña T invertida en la vertical.
La edad de la paciente, el grado de
reducción que hayamos practicado, la
calidad de la piel…, son factores que
influyen en las cicatrices residuales.
El peso y volumen
excesivos han desaparecido y con ellos
posiblemente los problemas musculares de
la espalda. Se ha mejorado la imagen
personal y la seguridad en una misma, lo
que sin duda se proyectará en nuestro
entorno social.
Estas intervenciones duran alrededor de 2
horas y se realizan con anestesia general,
por lo que es habitual estar un día en el
hospital. Sin embargo, la simplificación
y progresiva rapidez en las técnicas
aplicadas hacen que a veces la paciente
vuelva a casa el mismo día.
Los puntos se retiran
entre los 7 y los 10 días, período tras
el cual la paciente puede retornar a su
actividad normal, sin molestias.