El Aumento del
Tamaño del Busto se debe efectuar
mediante el uso de prótesis, pero
nunca por la inyección directa de
sustancias en el pecho. Los motivos
habituales por lo que se necesita este
tipo de cirugía son el pobre ó nulo
desarrollo de la glándula mamaria o la
atrofia que se produce algunas veces
después de varios embarazos. La búsqueda
de la delgadez, la incorporación al
trabajo, el no amamantar a los hijos…,
pueden estar conduciendo a la progresiva
reducción del busto en la mujer.
Las prótesis pueden
introducirse en la mama por varias vías:
periareolar, submamaria, periumbilical y
axilar. El criterio estético, pero sobre
todo la habilidad del cirujano, le
hacen elegir una u otra técnica. En CIM
- Clínica Isabel Moreno preferimos la
vía axilar y la posición del implante
retropectoral, por importantes
razones:
- La cicatriz es mínima y resulta
invisible entre los pliegues del hueco
de la axila,
- No se altera la morfología de la
mama, resultando un aspecto plenamente
natural,
- Y además, la sensibilidad queda
intacta.
También hay varios
tipos de prótesis en el mercado: gel de
silicona, hidrogel, suero salino, y gel
cohesivo de silicona. En CIM - Clínica
Isabel Moreno utilizamos las prótesis de
suero salino en primeras mamoplastias de
aumento y en pacientes que tienen
glándula mamaria, la cual enmascara la
presencia de la prótesis. Por otra parte
implantamos prótesis de gel cohesivo en
la reconstrucción de mamas y en pacientes
con gran atrofia glandular. Nuestro
criterio es recomendar siempre que sea
posible el uso de prótesis de suero
salino, evitando así la introducción en
el cuerpo de sustancias no naturales.
El volumen de las
prótesis es otra componente a decidir
entre cirujano y paciente. La estructura
física, base para la sujeción, es
importante, pero también lo es el
objetivo que la mujer desee alcanzar en su
figura e imagen.
Tras una hora de
intervención, la paciente puede volver a
casa el mismo día y reanudar su vida
normal muy pronto, sin vendajes ni prendas
especiales.
El resultado estético
es excelente en la mayoría de los casos.
La paciente se siente más atractiva y
segura de sí misma, repercutiendo muy
positivamente en su entorno social,
conyugal y laboral.
No obstante, existen
ciertos riesgos a evaluar tanto por el
cirujano como por la paciente: se
dificulta en parte la visualización de la
glándula en mamografías, y
eventualmente, puede formarse cápsulas
alrededor del implante ó haber ruptura.
Como en toda intervención, es básico
haber sido previamente bien informado.